






En una antigua alquería musulmana, en un edifício modernista, lleno de rincones cuidados hasta el último detalle. Las construcciones adyacentes, de arquitectura clásica mallorquina, han servido para convertirse en las seis habitaciones del agriturismo. Con una especial dedicación en los espacios comunes y los salones, es el lugar de descanso perfecto. Con chimenea, calefacción y aire acondicionado, permite la comodidad durante todas las estaciones del año.