El municipio de Campos es uno de los más secos de la isla. Además de su riqueza agrícola y una importante industria conservera, en la actualidad el turismo ocupa a una buena parte de la población. En un paseo por el Centro Histórico descubriremos sus siete torres de defensa y la Iglesia de Sant Julià, y en las afueras destaca uno de los templos más antiguos de Mallorca, el Oratorio de Sant Blai. Cuenta además con hermosas playas y dos zonas húmedas de gran valor, Es Trenc y Es Salobrar.