Las Islas Baleares son uno de los principales reclamos turísticos del país. Enclavadas en el Mar Mediterráneo, sus extensos arenales y pequeñas calas son el destino anual de millones de turistas españoles y del resto del mundo que buscan un turismo de sol y playa. Mallorca, Ibiza y Menorca ofrecen al visitante multitud de ofertas de ocio.

La Isla de Mallorca es la mayor de las Baleares. Su clima suave durante gran parte del año la ha convertido en uno de los destinos preferidos por los europeos. Hermosas playas, paisajes del Mar Mediterráneo y un turismo cosmopolita inundan toda la costa mallorquina.

Menorca es la segunda isla en extensión de las Baleares. Playas solitarias, pequeños puertos y poblaciones que aún conservan todas sus tradiciones conforman esta Reserva de la Biosfera. Ciudadela, Mahon, Es Castell y Ferrerías son sus principales puntos turísticos.

Ibiza (en catalán, Eivissa) se convierte durante la temporada estival en un ir y venir de gentes que buscan en la isla ese encanto que tuvo su mayor esplendor en los años 60, siendo punto de referencia de toda la cultura hippie de aquellos años. La capital y las poblaciones de San Antonio y Santa Eulalia del Río son las más visitadas.

Formentera es la isla habitada de menor tamaño de las Islas Baleares. Con un ambiente más tranquilo a la de su vecina Ibiza y unas playas paradisíacas, concentra un turismo que busca, ante todo, el relax en el Mediterráneo.